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If I was a rich girl

Na na na na na na

Lo confieso. Este mes estoy realmente arruinada. Y lo peor de todo es que tengo culpa parcial de ello.

Si, vale, han hecho recortes de horarios en los plannings del curro, pero también, mi poca disponibilidad y ganas para trabajar dias extras han contribuido. Así que así estamos, a penas sin un duro en la cuenta, y con las Spring-Summer 09 en las tiendas más monas que mi joven cerebro ha podido percibir hasta ahora.

De todos modos, no creo que la ropa sea mucho más bonita este año que otros, sino que yo soy más receptiva a que me gusten las cosas. Lo cierto es que ahora mismo, de hecho, me doy miedo, porque hay prendas que soy capaz de reconocerlas fuera de su contexto y voy identificando la ropa de la gente por la calle. Es áltamente preocupante.

Así que así estoy yo, con una exposición sobre la seda de araña preparada para mañana, millones de trabajos sobre materiales compuestos, nanomateriales y materiales biológicos y parte de un proyecto por exponer. Casí nada. Gracias al plan Bolonia mi vida es aún más pesadilla de lo que podría haberme imaginado hace unos años. Si, gracias. Porque lo de ohhh si, evaluación continua, trabajitos, menos examenes, es cierto hasta un punto. Nosotros jóvenes, miembros de mi generación, somos pequeñas cobayas, pequeños ratoncitos de laboratorio con los que ensayan planes de estudio y siempre nos toca en medio. Así que si, evaluación continua pero también exámenes.

Ahora que alguien me explique de donde voy a sacar yo tiempo para estudiar.

Vale, menos tiendas, menos interneteo, pero y si me dedicara a jugar a la petanca o a las chapas con mis amigos del barrio? Tendría el mismo poco tiempo que tengo ahora.

Suframos hermanas.

De momento “soñaré” con cosas más económicas, para que el riñón duela menos.

De Pull

Necesito un brazalete de este rollo. No tan grande, porque me han dicho que es extremadamente ancho, pero si 2/3 de este. Ideas?

Y un monedero. Este parece que tiene bastante hueco para todo. Pero me gustaría ver cómo es por fuera.

Ya de cara al ultraverano. Blanco

Me encanta que sea tan abuelil

Creo que es el mismo que el año pasado

Creo que son estas, me molan en negro o en marroncillo.

Unas de este rollo, para no llevar flipflops plasticosas con vestidos monos. Vi unas de Zara, creo que de piel en Lefties

Si los megarebajaran, ya de cara al otoño, me los pillaría:

Nowhere to run

Creo que por primera vez en mucho tiempo, los “queridos” Reyes Magos acertaron con su regalo. Pero mucho mérito no tiene, porque amenacé prácticamente con dura venganza si no recibía lo que quería. Pero que coñe, es que a penas nunca han acertado, y la carta con mis deseos se la pasaban por… bueno, que hacían lo que les daba la gana. Al principio, cuando era pequeña, supongo que querían estimular mi joven cerebro y no hacían más que regalarme juguetes educativos, pero ya siendo más mayor ya no había excusa posible. Muchas veces se les ha visto el plumero de que lo buscaron a última hora.

Como decía, mis ligeras amenazas a lo capo de la mafia italiana dieron sus frutos, y estas últimas navidades, llegó a mis manos lo que llevaba tiempo deseando. Una cámara digital.Si, había tenido algunas otra antes, pero hasta las cámaras ordinarias de usar y tirar hacían mejores fotos que las que tenía.

Era de esperar que toda amenaza fuera acompañada con una venganza. Si es que solo a mi se me ocurre pedir una cámara rosa. Rosa era y tan rápido como la vi, casi me voy corriendo a cambiarla por otro pasteloso color porque tanta dosis de ñoñez y de tontería en un pequeño objeto electrónico se me podía atragantar. Todavía con el subidón de azúcar, decidí darle una oportunidad a la pobre, porque a pesar de que es fea y de aspecto de complemento de Barbie, si mi santo padre amante de la tecnología había accedido a pagar por eso, sería porque tendría un pase.

Y conmigo sigue, desde aquel 25 de diciembre del año pasado, siendo mi fiel compañera de salidas al mundo exterior. Porque no lo pensaba yo, pero ahora no salgo de casa sin mi pequeña y todo lo que me llama la atención, hasta las señales de tráfico, me gusta y lo fotografío. Aunque sean chorradas.

Pero he descubierto que el cielo es más azul de lo que lo ven nuestros ojos. Y me gusta que sea así.

Si. Estoy de un ñoño que no se puede ni mirarme. Pero es lo que hay hermanas…

Madrileñas, ¿Adivinais dónde he estado?

Sightseeing

En general, somos super reacios a hacer turismo por nuestra ciudad. Poca gente se pone a hacer fotos de Madrid porque si. Todos hemos ido al Prado o al Museo de Ciencias Naturales, pero poca al Museo Romántico o al Etnológico.

Yo llevaba años sin ir al Retiro. Tantos, que lo poco que recuerdo es haber ido con mi madre a algo de lo que ni siquiera me acuerdo.

Pero ayer surgió, y no me pude negar. Ayer no era dia de estar en casa. Era dia de buscar entre los armarios el Frisby y los patines y hacer esas cosas que no haces nunca. Era dia de buscar un cuaderno y ponerte a dibujar. Dia de salir a pasear, eso que nunca hacemos sin tener un destino final. Dia de hacer fotos. Dia de tortilla en el césped.

Y me encantó. Aunque fuera una tontería. Pero llevaba mucho tiempo sin hacer cosas así. Bueno, yo y mucha gente, porque ayer estaba hasta arriba.

Lo pienso repetir, hermanas.

Orange Sky

Muchas veces tendemos a ir por el camino difícil, cuando podemos ir por el fácil…

A veces las semanas horribles se pueden compensar con tardes geniales…

Simplemente hay que ser fuertes.

The end’s not near, its here

Hay gente que se apunta a un reality show para vivir emociones. Otras hacen alpinismo o puenting porque les gusta el subidón de adrenalina. Otros dan la vuelta al mundo durante un año entero…

Por lo visto, yo sólo tenía que vivir este fin de semana para que me pasaran tantas cosas.

No hago más que decirle a todo el mundo que desde hace como 3 años, me han pasado tantísimas cosas juntas, unas buenas, otras malas, otras peores, otras geniales, pero tantas juntas, que creo que me estoy volviendo un poco loca. Supongo que vengo del nivel emocional de la infancia, donde todo es menos intenso y el grado de felicidad es más uniforme. Seguramente debería estar adaptándome a mi nueva vida, porque lo que viene por delante, si que va a ser de agarrarse y esto sólo ha sido un aperitivo.

Te planteas si la vida tiene que ser tan dificil, tan intensa y con tantas cosas a la vez. Hay cosas que te encantan que pasen, pero otras no te las esperas, son como de película, esas cosas que dices, a mi no me va a pasar, y de la noche a la mañana te pasan y tu que te creías tan fuerte, no lo eres. Si por ti fuera, a partir de ese momento, te pasarías semanas llorando, pero la obligación te lo impide.

Yo me creía muy fuerte emocionalmente, impasible, fría, pero cada vez más me doy cuenta que con nada se me hace el nudo en la garganta y me lloran los ojos. Quizá lo de ser fuerte era una fachada y en realidad no he hecho más que guardármelo para mi y ahora soy toda una explosión de emociones que cualquier dia saldrán fuera.

Este fin de semana me he planteado toda mi existencia. Mi forma de ser, de actuar, sobretodo mi futuro. Qué quiero hacer, cómo quiero hacerlo, si quiero pasar por algunas cosas, todo eso mientras trabajaba y me acordaba de los instantes anteriores.

La vida me da demasiadas vueltas y no me veo capaz de seguirle el ritmo. Pero bueno, en plan darwinista, yo debo ser fuerte para permanecer y supongo que hasta el más tonto se acostumbra a la situación, pero estoy bloqueada, no veo la solución, pero quizá no debería ser yo la persona que encuentre la respuesta perfecta.

Quiero hacer tantas cosas pero algunas me dan tanto miedo.

Menos mal que de vez en cuando aparecen personitas en tu vida que hacen que el dia a dia sea más llevadero. Me evaden de la profunda realidad para hablar de lo más banal, pero que es lo más efectivo para conseguir luchar contra el dia a dia y nos encanta. Me ayudan y mucho. Y trataré de devolvérselo como pueda. Os quiero mucho chicas 😀

Te quiero amor.

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Colega, parezco EMO hablando jajaaja. Me voy a pintar el ojo de negro y voy a seguir escribiendo miserias xD En fin…

The time is now

Soy tan fácil de enmarronar… A veces me sorprendo a mi misma de lo facilona que soy con algunas cosas, me dejo engañar, me nublan la vista, y me endiñan lo peor que te pueden endiñar.

Sin comerlo ni beberlo y con un mes de antelación me han invitado a una boda. De un familiar. Y de la noche a la mañana, me he convertido en la encargada de la música. Técnicamente estaré de “Disc-jockey” del evento, pero a niveles prácticos, seré la “tonta del bote”, porque nadie en su sano juicio acepta una labor como esa. Ya para empezar, la boda va a tener un tufillo raro. Es en un convento rehabilitado como hotel, y la ceremonia se celebrará en una especie de bodega raruna, y será por lo civil. Después del casamiento, se subirán unas escaleras y se servirá la copa en una especie de mini-capilla, y finalmente, la comida, se dará en el claustro, donde para mi gusto, era el sitio para celebrar la ceremonia. Cuando todo el mundo esté lleno y chuzo, se bajarán de nuevo a la bodega, donde lo habrán habilitado para el “baile”.

Insisto que ya de por si, la historia va a dar que hablar porque me da miedo pensar en el trajín de la boda y las abuelillas subiendo y bajando las escaleras. Pero el gran marrón está que a servidora, le toca poner toooooooooda la música del evento, ceremonia incluida. Tengo música para que se sienten los invitados, para que entre la novia, para que entre el novio, para que hablen los testigos, para que firmen, para que se vayan… De hecho me he tenido que comprar unos walkie-talkies para que alguien me vaya avisando de cuando entran los protagonistas. Desde que supe la “gran” noticia no hago más que tener en mi mente la imagen de Jennifer López en The Wedding Planner y me dan escalofríos, con pinganillo y carpeta con la lista de invitados incluida. Ayudenme…

A todo esto, los medios sin limitadísimos. Un “bafle” rancio que pone el sitio, y yo tendré que llevar mis dos iPod, que recemos para que no fallen, una mesa de mezclas y supongo que un tabletpc por si la cosa se pusiera oscura. Y por cierto, no hemos ensayado… Lo peor de todo es que he invertido en la bombonera de Zara carísima de nueva temporada y con tanta tecnología a mi alrededor no lo voy a poder lucir…

Se me olvidaba comentar que la música de la ceremonia será en tono medieval, andalusí, sefardí y la comida ambientada en Versalles. Para ya poner el broche final, el baile, será con Barry White…

Que alguien me salve de esto por favor. El lunes ya os cuento

Runaway

 

 

blanco

 

Tengo la impresión de que no hago otra cosa más que perder el tiempo. Dos años que podría calificar como los más “nasty” de mi corta vida. Con sus momentos buenos, con sus viajes, con sus risas, pero en el fondo, la idea de que no estoy acabando las cosas como debo me atormenta cada noche. Quizá el primero fue más pozo y el segundo ha remontado, pero la cosa no mejora.

Me planteo que incluso quizá debería de dejar de hacer lo que actualmente hago, pero tampoco tengo vocación, y la poca que tuve alguna vez, además de inviable, es impracticable. Cada dia me levanto a las 9 y media de la mañana, para no sentirme culpable de no aprovechar el dia, pero el dia se aprovecha de mi, y llega la hora de comer. Vuelvo de clase con el dia apagado, es de noche, y la sensación es de tener que ir a dormirse. En realidad quedan muchas horas para meterme al sobre, pero tanta oscuridad me agobia y no me ha cundido el dia.

Pasan los dias y no hago más que pensar en lo que mi Santo quiere que hagamos juntos. Y cada dia tengo más ganas. Creo que lo mejor sería salir de aquí, y librarme de todo, irme lejos con él, y volver sólo si estoy desesperada. Ahora soy joven, y aguanto un vuelo de 10 horas. Estoy en edad contratable y soy carne fresca para becaria de empresas recibiendo sueldo precario. Pero no me importa. Se que lo necesito, pero hay algo que me para los pies aquí, y como no me de prisas, me va a enterrar como a los dibujos animados les atrapan con el cemento fraguado. Mmm, el cemento, lo estudié el año pasado…

Si es que no se puede ir a clase con la sensación de tener obligación moral de asistir. O se quiere o no se quiere, pero no vale ir y pasar, como cuando hacíamos en bachillerato. Se supone que hago esto para no ser una más, para ampliar mis oportunidades, pero el cúmulo de circunstancias no me deja disfrutarlo.

Y entonces llega Zara, y me atrapa en sus garras, cuando más débil estoy…

Todos somos débiles. Todos caemos en algo.